Consumidores

El derecho de las personas a esperar que los alimentos sean inocuos, de buena calidad y aptos para el consumo es un concepto universalmente aceptado.

El derecho a la alimentación está reconocido como un derecho humano y consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en dos pactos internacionales jurídicamente vinculantes, lo que implica el derecho a una alimentación inocua, nutritiva, variada, asequible y accesible. Gracias a su objetivo estatutario de proteger la salud de los consumidores y fomentar prácticas equitativas en el comercio de alimentos, la labor del Codex ayuda a los países a defender el derecho a la alimentación.

Concienciación de los consumidores

En la década de 1940, se produjo un rápido avance en el ámbito de la ciencia y tecnología de los alimentos. Con la llegada de herramientas de análisis más sensibles, los conocimientos sobre la naturaleza de los alimentos, su calidad y los peligros que comportan para la salud también aumentaron rápidamente.

Proliferaron artículos sobre los alimentos en todos los ámbitos, y los consumidores se vieron bombardeados con mensajes en las revistas de gran tirada, la prensa sensacionalista y la radio. Algunos eran correctos, otros eran incorrectos o exagerados, pero el interés genuino en el tema reflejaba un cambio en la conciencia pública acerca de los alimentos. Como consecuencia de ello, aumentó el conocimiento en torno a la inocuidad alimentaria.

Al mismo tiempo, a medida que se empezó a contar cada vez con más información sobre los alimentos, el grado de concienciación de los consumidores también fue aumentando. Mientras que antes las preocupaciones de los consumidores solo se centraban en los aspectos “visibles”–peso insuficiente del contenido, variaciones en el tamaño, etiquetado engañoso y calidad deficiente– a partir de ese momento empezaron también a referirse a características “invisibles” como posibles peligros para la salud derivados de la presencia de microorganismos, exceso de residuos de plaguicidas, contaminantes ambientales y aditivos alimentarios inadecuados imperceptibles para la vista, el olfato o el gusto.

Las agrupaciones de consumidores

Históricamente, algunas asociaciones de consumidores bien organizadas comenzaron a ejercer cada vez más presión sobre los gobiernos de todo el mundo para proteger a la población del consumo de alimentos peligrosos y de baja calidad.

Hoy en día, el Codex puede reclamar autoridad en el ámbito del establecimiento de normas internacionales precisamente porque estas mismas asociaciones de consumidores intervienen activamente en sus actividades y desempeñan una función fundamental para garantizar que los textos del Codex sean de máxima calidad.

 

Datos clave

¿Cuántas asociaciones de consumidores están acreditadas como observadoras en el Codex?
Los grupos de consumidores se consideran organizaciones observadoras en el Codex. Actualmente existen más de
20 asociaciones internacionales de consumidores acreditadas en el Codex

¿Participan los consumidores en el debate?
De conformidad con las disposiciones relativas a las organizaciones observadoras, se permite a las asociaciones de consumidores intervenir durante las reuniones del Codex. Se las reconoce como delegados y se les da la palabra después de que intervengan los miembros. Aunque estos grupos no tienen derecho a voto, los conocimientos técnicos y las preocupaciones planteadas por los representantes de los consumidores se tienen en cuenta a lo largo de todo el proceso de establecimiento de normas y contribuyen de forma valiosa en la elaboración de los textos del Codex

Las asociaciones de consumidores proporcionan una perspectiva ciudadana. Su participación garantiza una representación equilibrada de los diferentes puntos de vista, junto con los de los países y la industria, lo que contribuye a la transparencia y la inclusividad del proceso de elaboración de normas.